{"id":5413,"date":"2021-02-12T15:03:14","date_gmt":"2021-02-12T15:03:14","guid":{"rendered":"https:\/\/germanmarcano.com\/germansite\/?page_id=5413"},"modified":"2021-02-12T15:29:30","modified_gmt":"2021-02-12T15:29:30","slug":"cellistas-y-compositores-introduccion","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/germanmarcano.com\/germansite\/cellistas-y-compositores-introduccion\/","title":{"rendered":"Cellistas y compositores"},"content":{"rendered":"<p><section class=\"kc-elm kc-css-549350 kc_row\"><div class=\"kc-row-container  kc-container\"><div class=\"kc-wrap-columns\"><div class=\"kc-elm kc-css-898757 kc_col-sm-12 kc_column kc_col-sm-12\"><div class=\"kc-col-container\">\n<div class=\"kc-elm kc-css-260181 kc-title-wrap \">\n\n\t<h1 class=\"kc_title\">Introducci\u00f3n<\/h1>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/section><section data-kc-fullwidth=\"content\" class=\"kc-elm kc-css-690115 kc_row\"><div class=\"kc-row-container\"><div class=\"kc-wrap-columns\"><div class=\"kc-elm kc-css-60611 kc_col-sm-12 kc_column kc_col-sm-12\"><div class=\"kc-col-container\"><div class=\"kc-elm kc-css-980557 kc_text_block\"><\/p>\n<p>Durante la d\u00e9cada de 1830, el cellista alem\u00e1n Justus Johan Friedrich Dotzauer (1783-1860), conocido hoy s\u00f3lo por su colecci\u00f3n de \u201c113 Estudios\u201d y su m\u00e9todo pedag\u00f3gico para el cello, escribi\u00f3 una serie de arreglos para dos cellos basados en las melod\u00edas m\u00e1s populares de las \u00f3peras de Rossini, Weber y Meyerbeer. Estas \u201cAirs favoris\u201d, como el compositor las llam\u00f3, fueron las primeras de muchas composiciones de este tipo escritas por cellistas durante el siglo XIX. Encajaban perfectamente en la tradici\u00f3n de la M\u00fasica de Sal\u00f3n, tan cultivada por los pianistas de la \u00e9poca, y enriquecieron enormemente el repertorio cell\u00edstico del siglo XIX, repertorio que hasta el momento estaba limitado a sonatas barrocas con continuo y algunas cuantas obras originales de compositores importantes. Estas piezas eran presentadas con diferentes combinaciones instrumentales, ya fuera ensamble o piano, y fueron ideadas para mezclar las cualidades dram\u00e1ticas y virtuosas del instrumento en un lenguaje musical que resultara accesible a cualquier tipo de p\u00fablico, que todos pudieran reconocer en la m\u00fasica elementos de la \u00f3pera del momento o de la tradici\u00f3n folcl\u00f3rica. La muy bien establecida tradici\u00f3n pian\u00edstica, en la que los int\u00e9rpretes eran tambi\u00e9n compositores, fue imitada por muchos otros ejecutantes, quienes en algunos casos llegaron a limitar su repertorio a s\u00f3lo sus propias composiciones. Los famosos cellistas de la \u00e9poca hicieron gran cantidad de giras en las que la mayor\u00eda de las piezas del programa eran compuestas por ellos mismos, dando muy poca importancia a las obras escritas por otros. Hab\u00eda sin embargo, gran interacci\u00f3n entre cellistas y pianistas, que eventualmente pod\u00eda llevar a una colaboraci\u00f3n o inspiraci\u00f3n en la creaci\u00f3n de una composici\u00f3n. Casi siempre, debido a su no tan popular lenguaje musical, estas piezas no hallaron f\u00e1cilmente su camino hacia el repertorio de conciertos del siglo XIX, pero hoy en d\u00eda se erigen como contribuciones importantes a la literatura cell\u00edstica. Por otro lado, la prol\u00edfica producci\u00f3n musical de los cellistas\/compositores de ese siglo, tan popular entre las audiencias de aquel tiempo, ha sido casi totalmente olvidada y relegada, con muy pocas muestras sobrevivientes usadas exclusivamente para el estudio t\u00e9cnico del instrumento o recopilaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<\/p>\n<p>Se menciona frecuentemente que la literatura del cello correspondiente al siglo XIX es muy limitada, y comparada con la inmensa cantidad del repertorio para piano, esto es realmente cierto. No obstante, de acuerdo con \u201cCumulative Volumes of Hofmeister\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, existen al menos 322 Sonatas para cello y piano escritas entre 1800 y 1897. La literatura de conciertos tambi\u00e9n es numerosa, con alrededor de 40 composiciones originales en el repertorio, repertorio que ha sido apartado de los programas de concierto de nuestros tiempos, debido a que el gusto de las audiencias contempor\u00e1neas, m\u00e1s acad\u00e9micamente entrenadas, no aprobar\u00edan tal m\u00fasica por no cumplir con los est\u00e1ndares de las presentaciones de nuestra \u00e9poca. No es una gran m\u00fasica, ciertamente, pero hay obras muy encantadoras que son dignas de una audiencia menos musicalmente instruida y que suponen un contraste con otros trabajos m\u00e1s acad\u00e9micos del repertorio.<\/p>\n<\/p>\n<p>Siendo un instrumento con un rol m\u00e1s mel\u00f3dico que arm\u00f3nico, el adiestramiento de los cellistas tend\u00eda hacia el cantabile y las cualidades virtuosas del instrumento. Los cellistas estaban m\u00e1s interesados en fascinar al p\u00fablico con muestras de veloz virtuosismo y gran manejo de colores que en el pensamiento musical profundo. El entrenamiento semejaba m\u00e1s al de los cantantes de \u00f3pera que al de los pianistas, quienes hab\u00edan estado tocando sonatas de Haydn, Mozart y Beethoven desde sus estados m\u00e1s tempranos.<\/p>\n<p>Esta instrucci\u00f3n instrumental dej\u00f3 una marca definitiva en el estilo de todos los compositores: en general los pianistas tend\u00edan a favorecer un car\u00e1cter m\u00e1s acad\u00e9mico de composici\u00f3n que otros instrumentalistas, cuyos trabajos exploraban m\u00e1s el cantabile y las habilidades virtuosas.<\/p>\n<\/p>\n<p>Como los m\u00e1s afamados int\u00e9rpretes del siglo XIX eran tambi\u00e9n compositores, la colaboraci\u00f3n entre ambos a la hora de escribir una obra resultaba casi impensable. Sus egos se opusieron a cualquier clase de creatividad espont\u00e1nea de ambas partes. Aunque est\u00e1 bien documentado que los grandes pianistas\/compositores del momento compartieron el escenario con colosales figuras del violoncello como Popper, Piatti Servais, Davidoff y otros, la colaboraci\u00f3n musical entre ellos nunca fue m\u00e1s all\u00e1 de eso. La interacci\u00f3n m\u00e1s interesante entre cellistas y compositores surgi\u00f3 entre los grandes pianistas\/compositores y los no tan c\u00e9lebres, pero igual de grandes, cellistas del siglo XIX. Estos cellistas en particular, quienes en varios casos fueron m\u00fasicos de c\u00e1mara, parecen haber compartido un enfoque m\u00e1s similar en el pensamiento musical con los grandes compositores del momento, y sus composiciones (aunque ignoradas en nuestro siglo) muestran una vena muy diferente que aquella del puro virtuosismo. Debido a que no fueron tan famosos como cellistas, profesores o compositores, sus nombres han sido gradualmente olvidados, y su importancia en el desarrollo del repertorio ha sido altamente subestimada. Es interesante se\u00f1alar que en los siglos XX y XXI la interacci\u00f3n y colaboraci\u00f3n entre int\u00e9rpretes y compositores ha sido completamente diferente. La tendencia hacia la especializaci\u00f3n en estos siglos ha influenciado tanto la m\u00fasica (exceptuando el g\u00e9nero pop), que ejecutantes y compositores\u00a0 son dos entidades completamente separadas, que pueden cooperar en cualquier producci\u00f3n musical sin invadir el trabajo del otro. Hoy en d\u00eda los ejecutantes, quienes por lo general no escriben m\u00fasica, tocan piezas hechas por compositores, quienes salvo algunas excepciones, no son int\u00e9rpretes. Tambi\u00e9n es curioso notar que como consecuencia de la industria discogr\u00e1fica, ambos gremios tendr\u00e1n una presencia definitiva en la posteridad, y la popularidad de los instrumentistas probablemente exceder\u00e1 la de los compositores.<\/p>\n<\/p>\n<p>En general podr\u00eda decirse que la interacci\u00f3n entre cellistas y compositores del siglo XIX se puede clasificar en cuatro categor\u00edas:<\/p>\n<\/p>\n<ul>\n<li>Muy a menudo grandes compositores compart\u00edan el escenario con grandes cellistas de la \u00e9poca, para interpretar m\u00fasica de otros anteriores maestros o de ellos mismos.<\/li>\n<li>Algunos compositores dedicaban piezas a amigos personales que tambi\u00e9n eran cellistas novatos.<\/li>\n<li>Muchos grandes compositores fueron inspirados por la forma de tocar de grandes cellistas para escribir una obra exclusiva del instrumento, u obra de c\u00e1mara con una parte prominente para el cello, teniendo en mente un int\u00e9rprete en particular. Las piezas resultantes no siempre terminaban siendo dedicadas a esos int\u00e9rpretes. Este es tal vez el caso m\u00e1s frecuente de interacci\u00f3n.<\/li>\n<li>Como resultado del respeto y la amistad, tanto compositores como cellistas colaboraban en la realizaci\u00f3n de un nuevo trabajo. Esto usualmente conduc\u00eda a malentendidos y varias versiones de una misma composici\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Debo recalcar que el entrenamiento de los grandes compositores en los siglos XVIII y XIX casi siempre inclu\u00eda el estudio de un instrumento complementario. Bien sabido es que Beethoven y Mozart disfrutaban tocar la viola en cuartetos de cuerda y que Brahms, Schumann y Lalo estudiaron cello en los comienzos formaci\u00f3n. Esto probablemente explica la temprana aparici\u00f3n de composiciones para cello o partes interesantes para el instrumento en las obras de estos grandes maestros.<\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed discutir\u00e9 varias de estas interacciones musicales en relevancia a la composici\u00f3n de obras importantes para el cello en el siglo XIX. Mi acercamiento intenta cubrir una selecci\u00f3n de las grandes obras escritas para el instrumento durante ese siglo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> William S. Newman: <u>The Sonata since Beethoven<\/u>. Tercera Edici\u00f3n. W.W. Norton &#038; Company. New York. London. 1983. p\u00e1g. 94<\/p>\n<p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/section><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"template-full-width.php","meta":{"nf_dc_page":"","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"class_list":["post-5413","page","type-page","status-publish","hentry"],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/germanmarcano.com\/germansite\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5413","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/germanmarcano.com\/germansite\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/germanmarcano.com\/germansite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/germanmarcano.com\/germansite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/germanmarcano.com\/germansite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5413"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/germanmarcano.com\/germansite\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5413\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5423,"href":"https:\/\/germanmarcano.com\/germansite\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5413\/revisions\/5423"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/germanmarcano.com\/germansite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5413"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}